
Mantiene SESA estrategia permanente de vacunación contra la influenza

• La Secretaría de Salud del estado informó que se han aplicado más de 538 mil dosis, con un avance del 82.89% de la meta estatal, y recomienda vacunación a grupos de riesgo.
La Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro reportó que hasta el 13 de febrero se han aplicado 538 mil 301 dosis de la vacuna contra la influenza, lo que representa un avance del 82.89 por ciento respecto a la meta estatal de 649 mil 406 dosis.
En la entidad se registran 83 casos positivos de influenza estacional distribuidos en los municipios de Amealco de Bonfil (1), Colón (1), Corregidora (3), Ezequiel Montes (1), Pedro Escobedo (3), Querétaro (51), San Juan del Río (19) y Tequisquiapan (4). Se han notificado dos defunciones, una en Querétaro y otra en San Juan del Río. A nivel nacional, hasta el 9 de febrero se reportan 5 mil 418 casos positivos y 124 defunciones.
La SESA exhorta a aplicarse la vacuna a los grupos de riesgo: niñas y niños de 6 a 59 meses, adultos mayores de 60 años, mujeres embarazadas, personal de salud y personas con enfermedades crónicas como diabetes, cardiopatías, cáncer, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, VIH y obesidad mórbida. La vacuna está disponible de manera gratuita en los 198 centros de salud de los 18 municipios del estado, según el horario habitual de cada unidad.
La influenza es una enfermedad respiratoria aguda caracterizada por fiebre alta, tos seca, dolor de cabeza, garganta, articulaciones y músculos, malestar general y secreción nasal abundante. Aunque los síntomas suelen desaparecer en una semana, en personas con enfermedades crónicas puede provocar complicaciones graves o la muerte.
La SESA emite las siguientes recomendaciones: vacunarse si se pertenece a grupos de riesgo; usar cubreboca ante síntomas respiratorios; abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura; lavarse las manos frecuentemente; ventilar habitaciones y desinfectar superficies; cubrir boca y nariz al toser o estornudar; consumir alimentos ricos en vitaminas A y C e ingerir líquidos; no exponerse a lugares extremadamente fríos; acudir al médico ante fiebre o malestar; y evitar el uso de hornillas, anafres o chimeneas en espacios cerrados.
La prevención es la herramienta más eficaz para proteger la salud durante la temporada invernal. Vacunarse, mantener hábitos saludables y abrigarse adecuadamente contribuyen a reducir riesgos y cuidar el bienestar de la población.